Aldama señala a Sánchez como el "número uno" de la trama Koldo y entrega hasta 4 millones de euros
El comisionista Víctor de Aldama declaró cuatro horas ante el Tribunal Supremo y estableció una cadena de mando que coloca al presidente del Gobierno en la cima de la presunta red de corrupción. El juicio continúa mañana con las declaraciones de Koldo García y José Luis Ábalos.
El caso Koldo: quién es quién y qué se investiga
La Operación Koldo y el caso Ábalos
La Operación Koldo investiga una presunta red de comisiones ligada a contratos de compra de mascarillas durante la pandemia de 2020. Las mascarillas se compraron a precios inflados y parte del sobreprecio habría ido a parar, mediante comisiones, a personas con influencia en el gobierno. La causa está siendo juzgada en el Tribunal Supremo por afectar a aforados. El exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García Izaguirre están entre los principales acusados.
Víctor de Aldama, el comisionista
Aldama es el empresario que, según la acusación, actuó como intermediario entre las empresas suministradoras y los cargos políticos. Ha colaborado parcialmente con la Fiscalía en busca de una reducción de pena. Su credibilidad es cuestionada por ambas partes: la defensa señala sus contradicciones, y la acusación lo necesita pero reconoce que tiene incentivos propios para declarar. Un testigo que negocia su pena tiene un interés directo en implicar a cuantos más, mejor.
Por qué juzga el Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo solo tiene competencia para juzgar a aforados —personas a las que la Constitución o la ley otorgan fuero especial, como los senadores, diputados o ministros en activo o salientes—. Ábalos fue ministro de Transportes hasta 2021. Su condición de aforado es la que lleva el caso al Supremo en lugar de a la Audiencia Nacional o a un juzgado ordinario.
Qué declaró Aldama y qué implica cada acusación
La declaración del 29 de abril
Aldama declaró durante más de cuatro horas ante la Sala Penal del Tribunal Supremo. Según su testimonio, la estructura jerárquica de la presunta trama era la siguiente: Pedro Sánchez como "número uno" (nivel 1), José Luis Ábalos como ministro ejecutor (nivel 2), Koldo García Izaguirre como enlace operativo (nivel 3) y él mismo como comisionista en el terreno (nivel 4). Aldama afirmó haber entregado hasta cuatro millones de euros en efectivo. La sesión fue la undécima del juicio y la más esperada desde el inicio del proceso.
Qué dijo exactamente y qué no puede probarse todavía
Las declaraciones de Aldama son testimoniales: afirmaciones que él hace bajo juramento pero que, por sí solas, no constituyen prueba de cargo suficiente sin documentación, grabaciones o testigos adicionales que las corroboren. La acusación deberá conectar sus palabras con el rastro financiero. La defensa de Ábalos señaló inmediatamente que Aldama ha modificado su versión en varias ocasiones durante la instrucción y que tiene incentivos claros para implicar a figuras de mayor rango.
Las motivaciones posibles
Aldama: tiene un acuerdo de colaboración con la Fiscalía. Cuanto más alto llega su testimonio, más valor tiene para el fiscal y más probable es que su pena se reduzca. Eso no hace su declaración falsa, pero sí la convierte en interesada.
La acusación (Fiscalía Anticorrupción): ha construido el caso durante años de instrucción. Aldama es el testigo más valioso, pero su credibilidad cuestionada puede ser un problema si el tribunal no encuentra respaldo documental.
El Gobierno: la implicación de Sánchez es una acusación que viene de un testigo colaborador con antecedentes de cambios de versión. Moncloa ha negado cualquier vínculo y señala que no hay ninguna diligencia judicial que investigue al presidente.
La oposición (PP, Vox): aprovecha la declaración para exigir la dimisión del presidente antes de que haya ninguna sentencia, trasladando el debate del plano judicial al político.
Cómo se cuenta y qué viene después
Cómo lo han contado otros medios
El Mundo y ABC abrieron con la declaración de Aldama como el "mayor escándalo de la democracia" y publicaron titulares que no distinguen entre acusación y condena. El País y elDiario.es contextualizaron la credibilidad del testigo y sus contradicciones previas. La Vanguardia situó la noticia en el contexto de la estabilidad del gobierno. La diferencia de marcos es significativa: parte de la prensa trata las palabras de Aldama como hechos probados, cuando son declaraciones de un testigo con incentivos propios.
Lo que queda abierto
- ¿Hay documentación que respalde la versión de Aldama sobre la jerarquía? Sin ella, su testimonio es necesario pero insuficiente.
- ¿Qué declararán mañana Koldo García y Ábalos? ¿Confirmarán, negarán o contradirán a Aldama?
- ¿Iniciará el Supremo alguna diligencia que afecte directamente al presidente, o la acusación quedará acotada a Ábalos?
Un testigo colaborador tiene valor procesal, pero también tiene un precio: su interés personal en implicar a los de arriba. ¿En qué medida puede el tribunal separar lo que Aldama sabe de lo que le conviene decir?
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Cómo verificamos este artículo
Los hechos de la declaración proceden de la cobertura en directo del juicio publicada por El País, El Mundo y Europa Press el 29 de abril de 2026. El análisis sobre la credibilidad de testigos colaboradores se basa en la doctrina procesal penal española. Las motivaciones expuestas son incentivos observables, no intenciones confirmadas. Nadie es culpable hasta que el tribunal lo declare. Errores o información adicional: redaccion@horadedespertar.org