Estrecho de Ormuz cerrado: por qué la factura de la luz en España se mantiene bajo control pese al Brent a 105 dólares
Desde finales de febrero, el estrecho de Ormuz —por el que pasa el 20% del petróleo mundial— está prácticamente cerrado al tráfico comercial tras los ataques militares contra Irán. El crudo Brent ha superado los 105 dólares por barril. El gas TTF europeo cotiza a 44,5 euros. La UE estima que está pagando 54.000 millones de euros adicionales en importaciones energéticas desde el inicio del conflicto. Sin embargo, España mantiene el precio de la electricidad por debajo de los 30 euros por megavatio hora hasta junio — lejos del caos que viven Alemania o Francia. Para entender por qué, hay que entender cómo funciona realmente el mercado eléctrico español y qué papel juegan las renovables en este escudo.
Tres conceptos para entender por qué Ormuz afecta menos a España que a Alemania
Qué es el estrecho de Ormuz y por qué es tan crítico para la energía mundial
El estrecho de Ormuz es el paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico. Por él transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y una parte significativa del gas natural licuado (GNL). Los principales exportadores que dependen de este paso son Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Iraq e Irán. Cuando el tráfico se interrumpe —por conflicto bélico, como ocurrió a partir de finales de febrero de 2026— el mercado global de hidrocarburos reacciona inmediatamente con subidas de precio, independientemente de que cada país compre o no petróleo de esa zona.
Cómo se fija el precio de la luz en España y qué papel juegan las renovables
El precio de la electricidad en el mercado mayorista español se fija en subasta horaria: las centrales pujan y la más cara que entra en el sistema fija el precio para todas. Cuando la electricidad renovable —solar y eólica, con coste variable casi cero— cubre gran parte de la demanda, la central de gas que cierra la subasta tiene menos peso y el precio baja. España tiene una capacidad renovable instalada muy alta en relación con su demanda, lo que la aísla parcialmente de los picos de precios del gas. En primavera —con mucha producción solar y eólica— este efecto es máximo.
Por qué Alemania sufre más que España cuando sube el precio del gas
Alemania depende estructuralmente más del gas natural que España para generar electricidad y calentar edificios. Antes de la guerra de Ucrania (2022) compraba el 55% de su gas a Rusia; desde entonces, ha tenido que sustituirlo con GNL proveniente de Oriente Medio, parte del cual pasa por Ormuz. Sus reservas de gas estaban al 23,8% en abril de 2026. Las de España, al 68%. La diferencia no es de precio —ambos países pagan el mismo mercado europeo—, sino de dependencia: cuanto más gas usa un país para generar electricidad, más le afecta cada subida del precio del gas.
Ormuz, el Brent a 105 dólares y por qué España resiste —de momento
Los hechos
El estrecho de Ormuz está prácticamente cerrado al tráfico comercial desde el 28 de febrero de 2026, tras los ataques militares de EEUU e Israel contra Irán y las represalias iraníes. El crudo Brent ha superado los 105 dólares por barril, alcanzando un máximo de 126 dólares en su punto más alto. El gas TTF —el de referencia en Europa— cotiza a 44,5 euros. La Comisión Europea estima que la factura adicional de la UE en importaciones energéticas desde el inicio del conflicto supera los 54.000 millones de euros. España solo depende del 5% de su petróleo y el 2% de su GNL del paso por Ormuz —principalmente suministros procedentes de Catar, que cayeron un 43% en el último ejercicio—. Las reservas de gas españolas están al 68%, frente al 23,8% de Alemania y el 28% de Francia. El precio de la electricidad en España se mantiene por debajo de los 30 euros por megavatio hora y se espera que lo haga hasta junio.
El contexto
España aprendió de la crisis energética de 2021-2022, cuando el alza del gas natural disparó el precio de la electricidad hasta máximos históricos. Desde entonces aceleró la instalación de renovables y diversificó sus fuentes de gas: el GNL llega por barco de EEUU, Nigeria y Argelia —ninguno de ellos dependiente de Ormuz. La "excepción ibérica" —la desconexión parcial de los mercados eléctricos español y portugués del gas europeo durante la crisis de 2022— sentó precedente de que España puede actuar de forma diferenciada en política energética. La guerra en Irán era una de las hipótesis que los analistas energéticos llevaban años contemplando como escenario de riesgo. La diferencia de exposición entre países del norte y del sur de Europa vuelve a hacerse visible.
Las motivaciones posibles
No son intenciones confirmadas: son incentivos observables.
El Gobierno español Tiene incentivos para comunicar el bajo precio de la luz como un logro propio de la política energética y de la apuesta por las renovables, aunque gran parte de la resistencia se debe a factores estructurales —geografía, mix renovable, menor dependencia del gas— que no dependen de ningún gobierno en particular.
Las empresas energéticas españolas En el mercado mayorista, cuando el precio de la luz sube, los generadores que cobran el precio marginal —incluidas las renovables— ganan más aunque su coste de producción no varíe. El bajo precio de la electricidad española en primavera beneficia a los consumidores pero reduce los márgenes de las eléctricas en ese periodo.
La UE y los países más expuestos Alemania, Francia y los países del centro y norte de Europa tienen más incentivo para acelerar la negociación de un mecanismo de compra conjunta de gas —similar al que se aplicó durante la crisis de 2022— para reducir su dependencia del mercado spot. España tiene menos urgencia, lo que afecta a su posición en las negociaciones europeas.
Los consumidores españoles El escudo de las renovables protege el precio de la luz en primavera. Pero a partir de junio, cuando baje la producción eólica y la solar no cubra la demanda nocturna, la exposición al precio del gas volverá a ser relevante. El verano puede cambiar el escenario.
Lo que la cobertura omite: el escudo tiene fecha de caducidad
Cómo lo han contado otros medios
La cobertura española sobre Ormuz ha oscilado entre dos enfoques: el geopolítico —quién ataca, quién responde, cuántos barcos— y el de impacto en la gasolinera —"cuánto subirá la gasolina". Lo que casi ningún medio ha explicado con claridad es el mecanismo por el que España está protegida en el corto plazo: la combinación de bajo nivel de dependencia de Ormuz, reservas de gas altas y alta penetración renovable en primavera. Tampoco aparece casi el aviso de que esa protección es estacional: a partir de junio, cuando caiga la eólica y la solar no cubra sola la demanda en horas pico, la exposición al precio del gas volverá a ser determinante.
Que la factura de la luz en España esté bajo control en abril no es un milagro político: es el resultado de tener más sol, más viento, más reservas de gas y menos dependencia de Ormuz que Alemania. Pero el verano llega, y con él, la prueba real.
Lo que queda abierto
- ¿Cuánto durará el cierre de Ormuz? Cada semana adicional de cierre consolida el impacto sobre los contratos a largo plazo de GNL, que son los que realmente determinan el precio del gas en invierno.
- ¿Tiene España capacidad de almacenamiento suficiente para llegar al invierno con reservas altas aunque el gas de Catar siga sin llegar? Los expertos señalan que el 68% actual es suficiente para el corto plazo, pero no para un invierno largo sin reposición.
- ¿Activará la UE mecanismos de compra conjunta de gas como en 2022? Y si lo hace, ¿en qué condiciones negocia España —que tiene menos urgencia que sus socios— su participación?
- ¿Qué pasa con el precio de la gasolina? A diferencia de la electricidad, la gasolina sí está directamente ligada al precio del crudo. Con el Brent a 105 dólares, el precio en surtidor ya ha subido en España aunque el precio de la luz no lo refleje.
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Cómo verificamos este artículo
La fecha de cierre del estrecho (28 de febrero de 2026) y el nivel de dependencia española (5% petróleo, 2% GNL) proceden de la cobertura de Infobae (1 y 3 de marzo de 2026) y de la entrada de la Wikipedia en español sobre la Crisis del Estrecho de Ormuz de 2026. Los precios del Brent (105$) y el gas TTF (44,5€) son los reflejados en los mercados a finales de abril de 2026 según La República y El Independiente (24 de abril). El dato de la UE de 54.000M€ adicionales procede de declaraciones del comisario europeo de Energía recogidas por La República. Las reservas de gas españolas (68%) frente a Alemania (23,8%) y Francia (28%) están en el Pulso Económico de CaixaBank Research (17-24 de abril de 2026). La previsión de precio bajo la luz hasta junio está en The Objective (14 de abril de 2026). Las motivaciones son incentivos observables, no intenciones confirmadas. Errores: redaccion@horadedespertar.org