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01 — 04 Política · Elecciones · Andalucía

Andalucía vota el 17 de mayo: PP cerca de la mayoría absoluta, PSOE a la defensiva y Vox en caída libre

La campaña electoral andaluza arranca el 1 de mayo con Juanma Moreno como favorito claro. Las encuestas le dan entre 55 y 58 escaños sobre 109. El PSOE lleva a su ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en busca de un giro que los sondeos aún no reflejan. En este artículo encontrarás las claves del sistema electoral andaluz, la historia que explica por qué estas elecciones importan tanto y el análisis de lo que cada partido tiene en juego.

Noticias HdD · 30 abr 2026 Autor · Redacción HdD
02 — 04 Antes de leer

Conceptos que necesitas

Concepto

Cómo funciona el sistema electoral andaluz: la ley d'Hondt, las circunscripciones y el umbral del 3%

El Parlamento de Andalucía tiene 109 escaños repartidos entre las ocho provincias andaluzas. Cada provincia es una circunscripción independiente: Sevilla elige 18 diputados, Málaga 17, Cádiz 15, Granada 13, Córdoba 12, Almería 12, Jaén 11 y Huelva 11. Esto significa que un partido no compite por 109 escaños de golpe, sino que libra ocho batallas distintas simultáneamente. Para convertir votos en escaños se usa la fórmula d'Hondt: se divide el total de votos de cada partido entre 1, 2, 3, 4… hasta agotar los escaños disponibles en esa provincia, y se asigna cada escaño a la cifra más alta que quede. El resultado práctico es que los partidos grandes se ven algo favorecidos frente a los pequeños. Existe además un umbral del 3% de los votos válidos emitidos en cada circunscripción: un partido que no lo supere en una provincia queda fuera del reparto de esa provincia aunque haya obtenido muchos votos en otras. En Andalucía, donde hay provincias pequeñas con pocos escaños, ese umbral puede ser más determinante que en otras comunidades.

Concepto

Qué es la mayoría absoluta y por qué 55 escaños son el número mágico de estas elecciones

Una mayoría absoluta es tener más de la mitad de los asientos de una cámara. Con 109 diputados en el Parlamento andaluz, hacen falta 55 para controlar la mayoría absoluta. Quien la tiene puede aprobar cualquier ley, el presupuesto y nombrar o cesar cargos sin necesitar el voto de ningún otro partido. Quien la pierde tiene que negociar: puede intentar gobernar en minoría —presentando cada ley de forma separada y buscando apoyos puntuales— o formalizar un pacto de gobierno con otra fuerza. En Andalucía, el PP de Moreno ya gobernó con mayoría absoluta entre 2022 y 2026; renovarla significaría cuatro años más sin dependencias. No alcanzarla —aunque fuera el partido más votado— abriría la negociación y haría depender la gobernabilidad de fuerzas que hoy están electoralmente débiles, como Vox o una eventual sorpresa de otro partido.

Concepto

Qué es el voto útil y cómo puede trasvasar escaños entre partidos en esta campaña

El voto útil es la decisión de votar a un partido que no es tu primera preferencia, pero que tiene más posibilidades de lograr el resultado que más te importa: que gane cierto partido o que no gane otro. En estas elecciones el fenómeno tiene dos caras. Por la derecha: votantes que en 2022 eligieron Vox podrían redirigir su voto al PP si creen que hay riesgo de que Moreno no alcance la mayoría absoluta por sí solo —aunque los sondeos no lo indican. Por la izquierda: votantes de Adelante Andalucía o de otras opciones menores podrían concentrarse en el PSOE si creen que con votos fragmentados la izquierda suma menos escaños en total. El voto útil no siempre funciona como lo calculan quienes lo promueven: depende de que los electores realmente se fíen de las encuestas y de que el efecto se active en toda la circunscripción a la vez. En elecciones con muchas provincias y muchos escaños en juego por provincia, la aritmética del voto útil cambia en cada una de las ocho circunscripciones andaluzas.

03 — 04 La noticia

El mapa electoral: encuestas, candidatos e historia de un feudo que cambió de color en 2018

Los hechos

El 17 de mayo de 2026 los 6,7 millones de ciudadanos andaluces con derecho a voto —sobre un total de 8,5 millones de habitantes, la comunidad más poblada de España— elegirán a los 109 diputados del Parlamento de Andalucía. La campaña electoral oficial arranca el 1 de mayo, con un periodo de reflexión el 16 y la jornada de votación el 17. El escrutinio provisional se publicará en la noche del 17 al 18 de mayo.

Los candidatos principales son cuatro. Juanma Moreno, presidente en funciones por el PP, busca su tercera victoria en Andalucía —la primera fue en 2018, la segunda y más amplia en 2022, cuando obtuvo 58 escaños y mayoría absoluta propia—. María Jesús Montero, ministra de Hacienda en el Gobierno de Pedro Sánchez y diputada por Sevilla, encabeza la candidatura del PSOE en una apuesta personal que supone su debut como cabeza de lista andaluza. Teresa Rodríguez lidera Adelante Andalucía, la confluencia de izquierda andalucista e Izquierda Unida que ya alcanzó 11 escaños en 2022. Vox, que en 2022 obtuvo 14 escaños bajo el liderazgo de Manuel Gavira, afrontará estas elecciones en un contexto de caída sostenida de respaldo.

Las encuestas publicadas en abril de 2026 por Target Point, Sigma Dos, GAD3 y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) coinciden en un escenario similar: el PP obtendría entre 55 y 58 escaños —en el umbral o por encima de la mayoría absoluta—, el PSOE entre 35 y 38 escaños, Adelante Andalucía entre 9 y 11 escaños, y Vox entre 4 y 6 escaños. Si Vox no alcanza el umbral del 3% en alguna provincia, podría quedarse sin representación en esa circunscripción aunque sus votos cuenten a nivel regional. Las encuestas tienen un margen de error que oscila entre ±2 y ±3 puntos porcentuales.

El contexto nacional añade una variable esta semana: el Gobierno de Pedro Sánchez presentó el 29 de abril de 2026 una reforma constitucional para incluir el derecho al aborto en el artículo 43 de la Constitución Española. El PSOE ha hecho de este anuncio uno de sus ejes de campaña en Andalucía, apostando por movilizar el voto femenino y progresista en los días previos al inicio formal de la campaña.

El contexto

Andalucía fue durante 36 años —de 1982 a 2018— el mayor feudo electoral del PSOE en España. Desde las primeras elecciones autonómicas tras la aprobación del Estatuto de Autonomía, los socialistas andaluces ganaron todas las convocatorias: Manuel Chaves presidió la Junta de 1990 a 2009, José Antonio Griñán de 2009 a 2013 y Susana Díaz de 2013 a 2019. Esa hegemonía generó una estructura institucional profunda, con miles de cargos y empleos públicos vinculados al partido gobernante, pero también las condiciones para escándalos que desgastaron la marca socialista andaluza: el caso ERE —expedientes de regulación de empleo financiados irregularmente con fondos públicos que acabaron en condenas judiciales— fue el más grave y persistente en la memoria del electorado.

En las elecciones de 2018, la llegada de Vox al tablero electoral y la presencia de Ciudadanos como fuerza emergente reordenaron la derecha andaluza. El PP ganó con solo 26 escaños —el peor resultado de su historia en Andalucía— pero consiguió la presidencia de la Junta gracias a un acuerdo de gobierno con Ciudadanos (21 escaños) y la abstención de Vox (12 escaños). Moreno Bonita asumió la presidencia en enero de 2019. En 2022, con Ciudadanos desaparecido del mapa y Vox consolidado en 14 escaños, el PP dio el salto electoral más espectacular de la democracia andaluza moderna: pasó de 26 a 58 escaños y obtuvo mayoría absoluta sin necesidad de pactos.

En los cuatro años de gobierno con mayoría absoluta, Moreno ha aplicado un estilo de gestión deliberadamente moderado: bajadas de impuestos (reducción del IRPF para rentas bajas y medias, supresión del impuesto de sucesiones para cónyuges e hijos directos), inversión en sanidad y educación con datos de reducción de listas de espera, y una distancia pública constante de Vox que ha diferenciado a la Andalucía del PP de la imagen más confrontacional de otras autonomías gobernadas por su partido. Esa estrategia explica en buena medida por qué los votantes moderados que en 2018 eligieron Ciudadanos han migrado masivamente al PP y no han regresado al PSOE.

El desplome de Vox tiene causas múltiples: a escala nacional, la pérdida del papel de "única oposición real" frente a un PP que ha recuperado terreno electoral; la salida de figuras mediáticas que habían representado a Vox en Andalucía; y el agotamiento del discurso de ruptura en un contexto donde el PP gobierna con comodidad sin necesitar a Vox. En 2022 Vox tenía 14 escaños; los sondeos de 2026 le dan entre 4 y 6, lo que significaría perder entre 8 y 10 representantes.

Las motivaciones posibles

Cada partido llega a estas elecciones con incentivos distintos, que no siempre coinciden con lo que declaran públicamente. Aquí no atribuimos intenciones: describimos qué gana y qué pierde cada actor según el resultado.

Juanma Moreno / PP Moreno tiene un incentivo claro para lograr la mayoría absoluta: gobernar otros cuatro años sin depender de Vox ni de ningún otro partido le permite consolidar su modelo de centro-derecha andaluz y proyectarlo como referencia para el PP nacional de cara a las elecciones generales de 2027. Si alcanza 55 o más escaños, Moreno se convierte en el barón más influyente del PP y en un activo central para las estrategias nacionales del partido. Si cae por debajo de 55 escaños —pongamos que obtiene entre 50 y 54— su gobierno sería viable pero más frágil: necesitaría apoyos puntuales o un acuerdo formal, lo que le daría a Vox o a cualquier otro partido una palanca de presión que hoy no tiene. El PP tiene incentivo para movilizar a su electorado sin dar por ganadas las elecciones, aunque los sondeos le sean favorables: la abstención puede reducir la ventaja en provincias donde la diferencia de votos entre PP y PSOE es menor.

María Jesús Montero / PSOE El PSOE tiene ante sí un reto de magnitud histórica: recuperar terreno en la comunidad que fue su bastión durante 36 años. La elección de Montero como cabeza de lista responde a una lógica de perfil: es la figura socialista con más proyección nacional en este momento, ministra de Hacienda y con experiencia de gestión sanitaria en Andalucía antes de llegar al Gobierno central. Sin embargo, su presentación esta misma semana de la reforma constitucional del aborto —justo antes del inicio de campaña— tiene un doble efecto previsible: activa a votantes progresistas que pueden haberse desmovilizado, pero también da al PP un argumento para encuadrar las elecciones como un referéndum nacional sobre el Gobierno de Sánchez, terreno en el que el PSOE sale perdiendo en Andalucía. Para el PSOE, un resultado de 37-40 escaños sería contenido como "resistencia" ante la marea conservadora; quedarse por debajo de 35 escaños abriría un debate interno sobre el liderazgo de Montero antes incluso de las generales. El PSOE tiene incentivo para encuadrar el debate en términos de derechos y servicios públicos y evitar que la campaña gire en torno a la gestión económica nacional.

Vox / Santiago Abascal Vox llega a estas elecciones en una situación de retroceso que sus propios sondeos internos no pueden ocultar. La estrategia observable del partido tiene dos vertientes: en Andalucía, intentar retener los votos suficientes para mantener grupo parlamentario propio (se necesitan al menos 5 diputados) y no perder todas las posiciones institucionales; a escala nacional, Abascal tiene interés en que el resultado andaluz no se lea como señal de derrumbe, porque cualquier lectura de ese tipo aceleraría el debate interno sobre la dirección del partido. Si Vox obtiene entre 4 y 6 escaños y pierde el grupo parlamentario, quedará en una posición muy debilitada para influir en la política andaluza los próximos cuatro años. El partido tiene incentivo para mantener la campaña en clave identitaria y de rechazo a la inmigración, que es el terreno donde conserva mayor diferenciación respecto al PP.

04 — 04 Análisis

El pulso nacional que se juega en el sur: marcos narrativos y preguntas sin respuesta

Cómo lo han contado otros medios

La prensa nacional —El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia— está cubriendo las elecciones andaluzas principalmente como un termómetro del Gobierno de Sánchez: el marco dominante no es "qué pasará en Andalucía" sino "qué le dice Andalucía al Gobierno central". Ese encuadre favorece al PP, porque hace de cada voto andaluz un juicio sobre la política nacional, y en Andalucía esa evaluación es mayoritariamente negativa para el PSOE. Medios más próximos al Gobierno, como elDiario.es o Público, han adoptado el encuadre de los derechos como línea editorial central: la reforma del aborto, anunciada esta semana, aparece en sus portadas como la clave que puede movilizar al electorado de izquierda abstencionista. Ninguno de los dos encuadres es falso, pero ambos seleccionan qué datos son relevantes y cuáles quedan en un segundo plano.

La prensa regional andaluza —Diario de Sevilla, Málaga Hoy, Ideal de Granada— dedica más espacio a la gestión autonómica concreta: listas de espera sanitarias, infraestructuras, políticas de agua en un contexto de sequía recurrente. Este nivel de cobertura es el que más directamente refleja los temas que aparecen en los debates de calle, pero es también el menos visible en los medios de alcance nacional. La prensa internacional apenas cubre las elecciones, salvo como dato de contexto en análisis más amplios sobre la estabilidad del Gobierno Sánchez o sobre la tendencia de la derecha en Europa del Sur.

Un elemento que ha recibido poca atención en la cobertura es el papel de la abstención diferencial. El artículo publicado por HdD el 23 de abril sobre la abstención en barrios pobres señalaba que en las elecciones de 2022, la participación en los barrios de renta baja de Sevilla, Málaga y Cádiz fue hasta 18 puntos inferior a la de los barrios de renta alta. Si ese patrón se repite —y no hay razón para pensar que no— el mapa de escaños podría diferir del que proyectan encuestas que tienden a sobrerrepresentar a votantes más activos.

Lo que queda abierto

  • ¿Cuánto movilizará el anuncio de la reforma constitucional del aborto al electorado de izquierda que no fue a votar en 2022? El CIS publicará nueva encuesta antes del 10 de mayo; será el primer indicador con trabajo de campo posterior al anuncio.
  • ¿Llegará Vox a los 5 escaños necesarios para mantener grupo parlamentario propio? Si no lo consigue en alguna provincia clave —Sevilla o Málaga— sus votos podrían redistribuirse entre PP y PSOE vía d'Hondt, alterando el resultado final en esas circunscripciones.
  • ¿Cuál es la participación real en los municipios rurales y en los barrios de alta abstención histórica? Los modelos de las encuestas asumen patrones de participación similares a 2022; si la movilización cambia —hacia arriba o hacia abajo— los márgenes se mueven.
  • Si el PP obtiene mayoría absoluta, ¿se abrirá debate en el PSOE sobre el liderazgo nacional de Sánchez antes de las generales de 2027? Los próximos seis meses son críticos para la composición del poder dentro del partido.
  • ¿Qué ocurrirá con los escaños andaluces de Adelante Andalucía si la coalición entra en tensión por el pacto entre Sumar e IU a nivel nacional? HdD seguirá este hilo en las semanas posteriores a las elecciones.
La pregunta

Si el PP logra su segunda mayoría absoluta consecutiva en la comunidad más poblada de España con un programa de gobierno moderado y bajadas de impuestos selectivas, ¿qué le queda al PSOE para ofrecer en Andalucía que sea distinto de lo que ya ha rechazado el electorado andaluz tres veces seguidas?

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Nota metodológica

Cómo verificamos este artículo

Los datos electorales de 2018 y 2022 proceden del Ministerio del Interior (resultados oficiales, consultados el 30 de abril de 2026). Las proyecciones de escaños corresponden a las encuestas publicadas por Target Point (marzo 2026), Sigma Dos (abril 2026), GAD3 (abril 2026) y el CIS (abril 2026); en ningún caso se presentan como resultado certero, sino como estado de la opinión pública en la fecha de publicación. Los datos demográficos de Andalucía proceden del Padrón Municipal del INE (2025). Las motivaciones atribuidas a cada actor son incentivos observables a partir de sus posiciones públicas y de análisis de contexto: no representan las intenciones confirmadas de ninguna organización o persona. Para correcciones o información adicional: redaccion@horadedespertar.org

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