Sánchez quiere que la electricidad española ilumine Europa: la idea tiene lógica, el camino tiene trampa y hay países a los que no les conviene que funcione
En WindEurope 2026, Sánchez llamó a "forjar una verdadera Unión de la Energía" y urgió a construir las interconexiones que llevan años sin avanzar. España tiene renovables de sobra y podría ganar miles de millones exportando. El problema es que a Francia, el mayor vendedor de electricidad de Europa, no le interesa que eso cambie.
Interconexiones, mercado eléctrico europeo y quién vende electricidad en Europa
Una interconexión eléctrica es, literalmente, un cable muy grande
Para que la electricidad que produce un país llegue a otro, hacen falta líneas de alta tensión que crucen la frontera. España está conectada con Francia a través de los Pirineos, pero esas conexiones son escasas: solo permiten intercambiar el 3% de la capacidad de generación española, cuando la UE recomienda el 15%. Es como tener un río enorme y un canal de riego minúsculo para aprovecharlo.
España genera mucha renovable que no puede exportar — y podría ganar miles de millones
En 2025, España tuvo varios episodios de precio negativo de la electricidad: generó tanta energía solar y eólica que no había dónde meterla. Si hubiera más conexiones, esa energía sobrante se exportaría. ¿Cuánto vale eso? Si España pudiera exportar 50 teravatios-hora adicionales al año a un precio medio de 40 euros por megavatio-hora —precio conservador—, estaríamos hablando de 2.000 millones de euros anuales de ingresos para el país. Para los consumidores españoles, más interconexiones también significan precios más estables.
Quién vende electricidad en Europa y qué perdería si España entra
Los grandes exportadores netos de electricidad en Europa son Francia (energía nuclear barata, mayor exportador histórico), Suecia (hidroeléctrica y nuclear), y cada vez más Alemania (eólica). Francia exporta decenas de teravatios-hora al año, principalmente a Italia, Bélgica y el Reino Unido. Si España entra en ese mercado con solar barata, los precios en la red europea caen y los ingresos de EDF (la eléctrica estatal francesa) también. Francia tiene un incentivo económico muy concreto para mantener las interconexiones limitadas.
Lo que dijo Sánchez, lo que es real y el interés francés que nadie nombra
Los hechos
En el congreso WindEurope en Madrid, Sánchez dijo que "la electricidad española no puede tardar 10 años en cruzar los Pirineos" y urgió a acelerar las interconexiones como pieza central de la Unión de la Energía europea. También presentó a España como "ejemplo de pragmatismo verde" y reafirmó la voluntad de culminar los acuerdos con los grupos parlamentarios que le apoyaron en la investidura. El congreso WindEurope reúne a la industria eólica europea: el auditorio era favorable a su mensaje.
El contexto
Las interconexiones España-Francia son históricamente insuficientes. Francia las ha bloqueado o ralentizado durante décadas por razones tanto técnicas como políticas: el argumento técnico es que la red francesa no tiene capacidad de absorción; el argumento real es que no quiere que energía barata española —o norteafricana vía España— compita con su nuclear. El gasoducto MidCat, enterrado en 2022, fue el ejemplo más reciente de ese bloqueo. Ahora se habla de una interconexión eléctrica submarina por el Golfo de Vizcaya, pero los plazos siguen siendo de 8 a 10 años. Y alguien tiene que pagar la infraestructura: Sánchez dijo que "le toca a la UE". Bruselas no ha confirmado eso.
Las motivaciones posibles
Sánchez Le conviene posicionar a España como líder energético europeo: es un relato potente —y no falso— que le da protagonismo internacional. Pero urgir a acelerar algo que depende de la voluntad política de Francia y de la burocracia de Bruselas es fácil de decir y difícil de ejecutar. El riesgo es que se convierta en promesa electoral sin infraestructura real detrás.
Francia Tiene un conflicto de intereses enorme que casi nunca se nombra: EDF, su empresa eléctrica estatal, exporta electricidad nuclear a precios que generan ingresos para el Estado francés. Si España puede exportar solar más barata a los mismos mercados, esos ingresos se reducen. La resistencia francesa no es solo burocracia: es defensa de un negocio. Eso explica por qué llevan 20 años "negociando" sin resultado.
Las empresas de renovables en España Las grandes —Iberdrola, Acciona, Endesa— son los grandes beneficiarios de más interconexiones: podrían exportar su producción sobrante a mejores precios. Su lobby lleva años empujando estas infraestructuras. Son también las empresas con más capacidad para financiarlas si la UE no lo hace.
El resto de Europa Alemania, que quiere ser energéticamente soberana con sus propias renovables, tiene ambivalencia: más conexión con España baja los precios europeos, lo que ayuda a su industria, pero también compite con su propia eólica. Italia y los países del sur serían los más beneficiados, porque son los que más dependen de gas importado.
La brecha entre el discurso y la infraestructura, y el interés que nadie nombra
Cómo lo han contado otros medios
Los medios energéticos y los afines al gobierno presentan el discurso de Sánchez como un paso adelante en política energética europea. Los medios críticos señalan que España lleva décadas pidiendo más interconexiones sin conseguirlas. Ambos tienen razón. Lo que casi nadie pregunta es por qué, si la propuesta tiene tanto sentido económico para Europa, Francia no la ha aceptado en 20 años de negociaciones. La respuesta tiene nombre y apellidos: EDF y los ingresos de exportación nuclear francesa. Eso es una conversación que ningún gobierno europeo quiere tener en público.
España es la batería solar de Europa pero no tiene enchufes suficientes para conectarse. Y no es un problema técnico: es un problema político con un beneficiario muy concreto que lleva décadas sin que nadie lo nombre en los comunicados oficiales.
Lo que queda abierto
- ¿Avanzará la interconexión submarina por el Golfo de Vizcaya o seguirá atascada en negociaciones mientras Francia gana tiempo?
- ¿Quién paga la infraestructura? Sánchez dijo que "le toca a la UE". Bruselas no ha confirmado eso.
- ¿Hay algún mecanismo de presión real sobre Francia en las negociaciones energéticas europeas, o seguirá siendo "cooperación voluntaria"?
Cómo verificamos este artículo
Fuentes: La Moncloa (21/04/2026), El Español/Invertia (21/04/2026), Energías Renovables (22/04/2026), El Diario (datos históricos sobre interconexiones), datos de exportación eléctrica francesa (RTE-France, IEA 2024). El cálculo de ingresos potenciales es una estimación aproximada, no una proyección oficial. Las motivaciones son incentivos observables. Errores: redaccion@horadedespertar.org