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01 — 04 Política · España

Elecciones en Andalucía: el PP parte como favorito a 12 días de la votación

El 17 de mayo de 2026 se celebran las elecciones al Parlamento de Andalucía. Las proyecciones con el 99,40% del escrutinio simulado otorgan al PP de Juanma Moreno 59 escaños —mayoría amplia sin necesitar socios—, mientras el PSOE de María Jesús Montero se queda en 29. VOX retrocede a 14. La campaña está activa desde el 1 de mayo y cierra el 15. Quedan 10 días para que 6,8 millones de andaluces decidan si el experimento de gobierno del PP en su feudo histórico del PSOE merece una segunda legislatura completa.

Noticias HdD · 5 may 2026 Autor · Redacción HdD
02 — 04 Antes de leer

Conceptos que necesitas

Concepto

Cómo funciona el sistema electoral andaluz: circunscripciones y D'Hondt

Andalucía reparte sus 109 escaños parlamentarios entre sus 8 provincias, que actúan como circunscripciones electorales independientes. Sevilla elige 18 diputados, Málaga 17, Granada y Córdoba 12 cada una, Jaén y Almería 12 también, Cádiz 15 y Huelva 11. Esto significa que no hay una sola urna nacional: hay ocho contiendas simultáneas en las que el peso del voto varía según la provincia. Para convertir votos en escaños, Andalucía usa la fórmula D'Hondt: se divide el total de votos de cada partido por 1, 2, 3, 4… y se asignan los escaños a los cocientes más altos. El efecto es que los partidos grandes obtienen rendimientos por encima de su porcentaje de votos y los pequeños tienden a quedar infrarrepresentados. Entender esto explica por qué VOX puede sacar el 12% de los votos pero solo obtener 14 escaños de 109, o por qué Por Andalucía con el 6% roza la extinción parlamentaria.

Concepto

El Parlamento de Andalucía y sus competencias reales

El Parlamento de Andalucía es la cámara legislativa de la comunidad autónoma, con sede en Sevilla. Tiene 109 diputados elegidos cada cuatro años. Sus competencias más directas para la vida cotidiana son sanidad (el Servicio Andaluz de Salud gestiona más de 100.000 trabajadores), educación (desde infantil hasta la universidad pública), servicios sociales, vivienda, empleo y medio ambiente. También aprueba el presupuesto andaluz, que en 2026 supera los 45.000 millones de euros, lo que lo convierte en el mayor presupuesto autonómico de España por volumen. El presidente o presidenta de la Junta es elegido por el Parlamento, no directamente por los ciudadanos: quien logra una mayoría parlamentaria —sea absoluta o con apoyos— forma gobierno. Esto hace que los pactos poselectorales importen tanto como los resultados brutos del escrutinio.

Concepto

Qué diferencia unas autonómicas de unas generales

En las elecciones generales se elige el Congreso de los Diputados y el Senado, que legislan para toda España y determinan al presidente del Gobierno. En las autonómicas se elige únicamente el parlamento regional, que legisla solo en las materias transferidas a esa comunidad. Los partidos nacionales suelen presentar candidatos locales con perfiles propios —Moreno Bonilla o Montero no son los mismos actores que sus correligionarios en Madrid— y los temas de campaña son distintos: listas de espera sanitarias, inversión en infraestructuras regionales o la relación fiscal con el Estado central pesan más que la política exterior. Históricamente, los partidos en la oposición en el Gobierno central tienen ventaja en las autonómicas porque el electorado aprovecha para enviar señales de castigo sin cambiar el gobierno nacional: el PP ganó en Andalucía en 2018 en parte porque el PSOE de Pedro Sánchez acababa de llegar al poder en Madrid.

03 — 04 La noticia

Campaña activa, debate celebrado y encuestas que señalan una victoria amplia del PP

Los hechos

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla (PP), convocó elecciones anticipadas para el 17 de mayo de 2026. La campaña electoral arrancó el 1 de mayo y se extiende hasta el 15 de mayo, ambos inclusive. El 16 de mayo es la jornada de reflexión, en la que están prohibidos los actos de campaña y la publicación de nuevas encuestas. El plazo para solicitar el voto por correo se cierra el 7 de mayo (fuente: Exteriores.gob.es).

Las proyecciones disponibles, elaboradas con el 99,40% del escrutinio simulado a partir de encuestas y sondeos, atribuyen al PP 59 escaños —cinco más de los 54 obtenidos en 2022— frente a 29 del PSOE-A, 14 de VOX, 6 de Por Andalucía (coalición de izquierdas) y 1 de MUNDO+JUSTO. La participación proyectada es del 57,98%, ligeramente superior al 58,4% de 2022. Con 55 escaños como umbral de mayoría absoluta en una cámara de 109, el PP obtendría mayoría propia sin necesitar acuerdos con ningún otro partido (fuentes: Newtral, El Diario).

El debate electoral con los cinco candidatos principales se celebró el 4 de mayo de 2026 en RTVE. Participaron Juanma Moreno (PP), María Jesús Montero (PSOE-A), Macarena Olona (VOX), Inmaculada Nieto (Por Andalucía) y el representante de MUNDO+JUSTO. Fue el primer debate autonómico andaluz en RTVE en más de una década y el primero con cinco candidatos en la misma mesa (fuente: Canal Sur, RTVE).

El ciclo electoral andaluz está marcado por un contexto excepcional: son las primeras elecciones autonómicas en Andalucía desde el gran apagón eléctrico del 28 de abril de 2025, que afectó a toda la Península durante 18 horas y todavía tiene consecuencias jurídicas y políticas activas. La gestión de la emergencia por parte de las comunidades autónomas —sanidad, servicios sociales, infraestructuras críticas— se ha colado en el debate electoral como prueba de capacidad de gobierno.

El contexto

Andalucía fue gobernada por el PSOE de manera ininterrumpida desde 1982 hasta 2018, 36 años sin alternancia. La victoria del PP en las elecciones del 2 de diciembre de 2018 —con Juanma Moreno como candidato y con el apoyo externo de VOX— fue presentada como un terremoto político sin precedentes en la región. Moreno repitió en 2022 con mayoría absoluta: 58 escaños que le permitieron gobernar sin depender de ningún socio por primera vez en la historia del PP en Andalucía.

La situación actual difiere en un punto clave respecto a 2022: entonces, el PP gobernaba en la oposición en Madrid. Ahora, el PP de Alberto Núñez Feijóo lleva al frente del Ejecutivo central desde junio de 2023, lo que históricamente penaliza al partido en el poder en las elecciones autonómicas. Sin embargo, los sondeos no reflejan ese efecto de desgaste en Andalucía, y los analistas atribuyen esto en parte a la valoración personal de Moreno Bonilla, consistentemente alta en los barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas.

María Jesús Montero lidera el PSOE-A por primera vez como candidata a la Junta. Montero es ministra de Hacienda en activo del gobierno de Pedro Sánchez, lo que añade una doble lectura a su candidatura: puede atraer votos de quienes valoran el acceso a recursos federales, pero también concentra el voto de castigo de quienes se oponen a la política fiscal del Gobierno central. VOX, que en 2018 fue la llave de la investidura de Moreno, ha perdido representación electoral progresivamente desde 2022 y las proyecciones actuales la sitúan en 14 escaños frente a los 14 de entonces —una resistencia que los analistas vinculan al voto duro ideológico más que a una expansión de base.

Por Andalucía, la coalición formada por Izquierda Unida, Podemos y Más País, obtuvo 5 escaños en 2022. Las proyecciones actuales le atribuyen 6, lo que sugiere una recuperación marginal pero insuficiente para influir en la formación de gobierno. MUNDO+JUSTO, formación de nueva implantación con discurso centrado en justicia económica y derechos sociales, aparece en las proyecciones con 1 escaño, lo que la convierte en el único actor nuevo con representación parlamentaria en este ciclo.

Las motivaciones posibles

Cuatro actores principales tienen incentivos directos en el resultado del 17 de mayo. Todos operan con racionalidades distintas y no siempre alineadas con sus declaraciones públicas.

Juanma Moreno (PP) Tiene incentivo para maximizar la distancia entre el PP y el PSOE-A, no solo para gobernar con comodidad sino para posicionarse dentro del partido nacional como el dirigente autonómico de referencia. Una victoria con más de 59 escaños le daría margen para rechazar cualquier dependencia de VOX y presentar Andalucía como modelo exportable a otras comunidades donde el PP busca mayorías propias. Gobernar en solitario en la comunidad más poblada de España es una palanca de poder interno en el PP que ningún otro barón autonómico tiene actualmente.

María Jesús Montero (PSOE-A) Tiene incentivo para reducir al mínimo la brecha con el PP y evitar que el resultado andaluz se interprete como un plebiscito negativo sobre la política del Gobierno de Pedro Sánchez. Un PSOE-A con más de 35 escaños permitiría a Montero argumentar que la derrota es asumible y que sigue siendo la segunda fuerza andaluza con músculo. Por debajo de 25 escaños, la presión interna en el PSOE-A sobre el liderazgo de Montero —y, de rebote, sobre la gestión del conflicto entre federalismo y candidaturas locales— sería difícil de contener. Montero no puede desvincularse de las políticas del Gobierno que integra sin contradecir sus propias posiciones públicas.

VOX Tiene incentivo para retener sus 14 escaños y evitar que la fragmentación del espacio de derechas —entre PP y nuevas formaciones— la deje por debajo del umbral de visibilidad parlamentaria. El liderazgo de Macarena Olona en la candidatura andaluza es un factor de incertidumbre: Olona compite en un espacio electoral en el que el PP de Moreno ocupa el centro-derecha con comodidad, lo que obliga a VOX a enfatizar su diferenciación en temas de identidad y seguridad. Una caída por debajo de 10 escaños activaría debates internos sobre la estrategia nacional del partido.

Los ciudadanos andaluces Con una participación proyectada del 57,98%, cerca de 4 de cada 10 ciudadanos con derecho a voto no irán a las urnas. La abstención estructural en Andalucía —históricamente por encima de la media nacional en autonómicas— actúa como variable silenciosa: favorece a los partidos con electorados más movilizados, habitualmente los de mayor arraigo territorial y mayor capacidad de activación militante. Los ciudadanos que viven la sanidad pública, la educación o la sequía como problemas cotidianos tienen incentivo para votar en función de la gestión concreta, no de las narrativas nacionales. El problema es que las campañas autonómicas en España tienden a nacionalizarse: los líderes nacionales aparecen en los mítines y los medios enmarcan el resultado como un termómetro del bipartidismo central.

04 — 04 Análisis

Lo que los medios no están contando sobre estas elecciones andaluzas

Cómo lo han contado otros medios

La cobertura de los medios nacionales —El País, El Mundo, La Razón, El Confidencial— está enmarcando las elecciones andaluzas principalmente como un termómetro del duelo Sánchez-Feijóo. El resultado del 17 de mayo se vende anticipadamente como "prueba de la fortaleza del PP" o como "el primer test electoral del año para el Gobierno". Este marco convierte a Moreno y a Montero en personajes secundarios de una narrativa que en realidad transcurre en Madrid. La consecuencia directa es que los problemas específicamente andaluces —la sequía, las listas de espera en el SAS, la economía jornalera en el campo de Huelva o la presión turística en la Costa del Sol— aparecen como anécdotas de campaña, no como el centro del análisis.

Canal Sur, la televisión pública andaluza, ha dado más cobertura a los contenidos programáticos de los candidatos, pero su credibilidad como árbitro informativo está cuestionada desde hace años por su vinculación histórica con el gobierno de turno. La prensa internacional prácticamente ignora estas elecciones: la última vez que Andalucía fue portada fuera de España fue en 2018, cuando la entrada de VOX en el parlamento andaluz fue interpretada como señal de alerta sobre el avance de la extrema derecha en el sur de Europa. En 2026, ese marco ya no es noticia.

Un elemento que aparece poco en la cobertura es la desconexión territorial dentro de Andalucía: las provincias del interior —Jaén, Huelva, Córdoba— tienen dinámicas electorales y económicas muy distintas de las costeras. Jaén, la provincia más dependiente del olivar y de los subsidios agrarios, tiene el mayor índice de abstención de la región. Ningún análisis de las proyecciones que hemos visto desagrega los resultados por provincia para mostrar dónde se gana y dónde se pierde realmente el poder.

Lo que queda abierto

  • ¿Confirmará el escrutinio real del 17 de mayo los 59 escaños proyectados, o el margen de error de las encuestas acercará al PP al umbral de la mayoría absoluta (55) sin rebasarla cómodamente? La respuesta determina si Moreno necesita negociar con VOX para aprobar presupuestos.
  • ¿Cuántos ciudadanos utilizaron el voto por correo antes del cierre del plazo el 7 de mayo, y en qué provincias? El voto por correo favorece históricamente a partidos con electorados de mayor edad y arraigo territorial —un dato que los sondeos telefónicos suelen infrarrepresentar.
  • ¿Qué efecto tendrá el resultado sobre la posición de María Jesús Montero como ministra de Hacienda? Una derrota amplia del PSOE-A podría alimentar la presión interna del PSOE para que abandone la candidatura autonómica y se concentre en el gobierno central, o al contrario, para que deje el ministerio y dedique su agenda a la reconstrucción del partido en Andalucía.
  • ¿Puede Por Andalucía consolidar los 6 escaños proyectados o la fragmentación del espacio de izquierda alternativa —con MUNDO+JUSTO captando parte de ese electorado— la devuelve a los 5 de 2022? Esta pregunta interesa a HdD para un análisis posterior sobre el estado de la izquierda alternativa en las comunidades gobernadas por el PP.
  • ¿Qué impacto tiene el apagón del 28 de abril de 2025 en el voto de los municipios más afectados? Zonas como el área metropolitana de Sevilla y la Bahía de Cádiz sufrieron cortes prolongados que afectaron a industria y comercio. No hay ningún sondeo que cruce exposición al apagón con intención de voto.
La pregunta

Si el PP de Moreno gobierna Andalucía con mayoría absoluta desde 2022 —con el mayor presupuesto autonómico de España y sin necesitar socios— y los indicadores de sanidad pública, empleo joven y desigualdad provincial siguen sin mejorar respecto a la media nacional, ¿en qué punto el electorado que vota por la estabilidad empieza a pedir resultados en lugar de gestión?

Nota metodológica

Cómo verificamos este artículo

Las proyecciones electorales y datos de escaños proceden de Newtral y El Diario (consultados el 5 de mayo de 2026). Las fechas del calendario electoral (campaña, jornada de reflexión, voto por correo) se han verificado en Exteriores.gob.es. Los datos históricos de resultados electorales de 2018 y 2022 proceden del Ministerio del Interior. La información sobre el debate del 4 de mayo proviene de Canal Sur y RTVE. Las motivaciones expuestas en el slide de desarrollo son incentivos observables a partir de declaraciones públicas y posiciones de los partidos: no se atribuyen intenciones no confirmadas. Errores o información adicional: redaccion@horadedespertar.org

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